Sólo por amor

images (5)“Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. Mateo 22:37-40
¿Como sería el mundo si la humanidad aplicara estos dos mandamientos?  Sin lugar a duda sería diferente en primer lugar, porque al amar a Dios con toda nuestra mente, alma y corazón estaríamos en esencia rindiendo todo nuestro ser tripartita ante la soberanía del que por amor lo ha dado todo por nosotros.  Y ese amar a Dios involucra unas cualidades que son en esencia los atributos del amor incomparable: benigno,  sin envidia, sin jactancia, sin rencor,  sin egoísmo,  sufrido,  que todo lo cree,  lo espera y lo soporta.
Cuán maravilloso sería amar a Dios con esta medida de amor y al prójimo cuando dice: amarlo de la misma forma como se ama uno mismo.  Se acabarían los pleitos,  las guerras,  los homicidios,  las murmuraciones,  las malas intenciones, porque trataríamos a todos como nos gustaría que nos tratasen a nosotros.  Quizás suene este texto como palabras que rebotan en estos tiempos donde el amor de muchos se ha enfriado, pero el Señor no descansa porque aun es de día y no ha llegado la noche esto es,  mientras  haya gracia, exhortamos de la gracia que aún sin merecerla la hemos alcanzado solo  por su amor que todo lo soporta.
Bendiciones.

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